miércoles, 27 de abril de 2016

LUCES DE BOHEMIA. Guía de estudio



En esta guía didáctica del IES Séneca sobre "Luces de bohemia" vais a encontrar un resumen de las escenas, los temas y la estructura.

También os aconsejo este mapa conceptual sobre el esperpento.



Por último el programa "La mitad invisible" de RTVE se adentra en "Luces de bohemia" a través de sus personajes. 


martes, 5 de abril de 2016

SUBJETIVIDAD Y OBJETIVIDAD EN LOS TEXTOS







En estas dos presentaciones se realiza un repaso a los elementos lingüísticos que dotan de subjetividad a un texto. También los podréis encontrar en este documento  o en este otro, ambos en PDF. 

Y En este enlace tenéis un ejemplo a partir de una columna. 

lunes, 14 de marzo de 2016

LOS NIÑOS DEL MÓVIL


Créditos
 
LOS NIÑOS DEL MÓVIL
El titular de la noticia local dice: Un menor agrede a sus padres por no comprarle de regalo un móvil. Los detalles son deprimentes. El muchacho, de 16 años, en su furia, ha destrozado cuadros, muebles y enseres de la casa. La policía lo lleva detenido. La familia, lo sabemos, es un lugar de afecto, pero también un campo de batalla. En ocasiones, el peor, el más doloroso. Caen las vigas del cielo cuando se levanta la mano contra la propia madre. Eso inquieta siempre, pero también, en este caso, es perturbador el porqué la mirada ha elegido enfocar esa noticia entre muchas otras: el móvil es un móvil. Podría haber sido otra cosa, pero sabemos que ese móvil del móvil tiene algo especial. Es un aparato y, a la vez, un instrumento mágico. Nos arroja de bruces en la incertidumbre: estamos empantallados hasta las cejas y no sabemos cuánto de progreso y cuánto de pesadilla nos espera. Cuánto hay de carrera y de escapada en esta fascinación colectiva. Con el smartphone tenemos en la mano, por fin, la sensación de poseer la vara mágica de los cuentos.

Sin llegar a un extremo violento, ¿cuántas broncas no habrá habido, no hay cada día, por la posesión infantil de ese rey indiscutible? Sí, es inquietante, pero no tan sorprendente, pensar ahora en la imagen del adolescente enrabietado, fuera de sí, por pertenecer, en nuestro “primer mundo”, a ese grupo marginal de los desposeídos del poder mágico. En el nuevo medio ambiente virtual, no tener un móvil, no estar metido en la pantalla, no estar en la carrera en las aplicaciones, eso sí que es pobreza. En la sociedad empantallada, con televisión, móvil, tableta, ordenador, ¿quién quiere ser pobre virtual?

El infantil ya no es un mercado potencial, es el gran caladero. En ese “primer mundo”, según Ofcom, casi un 90% de menores de 15 años tiene acceso a un móvil. En España, cerca del 30% de niñas y niños de 10 años. En poco tiempo, serán una excepción los adolescentes desmovilizados. Tal vez surja en el futuro algún movimiento de rechazo, de objetores del móvil. Conozco algunos jóvenes que ya lo son, esa ironía de Rebeldes sin Móvil. Pero la expansión es fulgurante, sin apenas límite. No tardarán en ser usuarios todos los niños incunables. Dicho en el sentido de la greguería de Ramón Gómez de la Serna sobre los libros incunables: los que no se pueden leer en la cuna.

La familia, lo sabemos, es un lugar de afecto, pero también un campo de batalla. En ocasiones, el peor, el más doloroso

El caso del chaval enfurecido es noticia no solo por su actitud. Detrás del suceso está la historia real de la brecha virtual. La madre, entre sollozos, explicó que quería pero no podía comprarle el móvil por carecer de recursos. La gran brecha divide al planeta: la pobreza real y la virtual tienden a fundirse. Hubo un tiempo, en la época de flâneur (el maravilloso oficio de andar curioseando) de Charles Baudelaire, en que se puso de moda en París pasear con una tortuga de mascota. Ahora el móvil ha engullido a la mascota y al paseante. Es él el que marca el ritmo. El poder se mide por la velocidad de actualización y acumulación de aplicaciones.

La principal explicación que dan la mayoría de los padres para comprar o facilitar el smartphone a niños de 10 años o menos es la de incrementar su seguridad. No es una razón nimia. A lo largo de la historia, gran parte de los avances tecnológicos derivan de ese afán. Fíjense en la cerrajería, esa vanguardia en constante innovación. Pero también sabemos que hay seguridades muy inseguras. Aumentan los pequeños que sufren nomofobia: la angustia de estar sin móvil y no saber qué hacer. Creo que argumentan mejor los padres que facilitan esa tecnología a los menores con la intención de aprender de ellos. Es tener un máster en casa. Niñas y niños tienen en las manos una vara mágica, conectada a sus neuronas y a las yemas de los dedos. La mayoría de los adultos lo que tenemos es un cacharro con el que pelearnos con más o menos torpeza.

El problema es el fetichismo, compartido por muchos mayores y menores. Esa falacia de asociar empantallamiento con conocimiento. Hay comunidades donde se ha recortado en recursos educativos y que luego alardean de iniciativas “innovadoras” consistentes en repartir gratis tabletas al alumnado. La escuela debería ser declarada espacio libre de empantallamiento. El lugar donde se aprende a leer en sonda de profundidad y no en fragmentos superficiales.

En Tailandia, frente al último golpe de Estado militar, muchos jóvenes se manifestaron en protesta. Utilizaron los móviles para reunirse. Pero lo que de verdad desconcertó a los nuevos dictadores fue que enarbolaran libros, ejemplares de la novela 1984, de George Orwell. Eso sí que es un “terminal inteligente”.

Manuel Rivas. El PAÍS 24-01-2016


1. Organización de ideas (partes y tipo de estructura).
2. Tema y resumen.
3. Comentario crítico (extensión mínima 30 líneas). 
  • ¿Qué tipo de texto es?
  • ¿Es un tema actual? ¿Crees que hay alguna idea "secundaria" importante?
  • ¿Es un tema polémico?
  • ¿Es un tema local/universal
  • ¿Qué argumentos utiliza el autor para defender su tesis?
  • ¿Es objetivo en sus planteamientos, o es subjetivo?
  • ¿Cuáles son las expresiones más impactantes, más significativas? Coméntalas.
  • ¿Es un tema original?
  • Si no lo es, ¿lo es, al menos su tratamiento, su enfoque?
  • ¿Cuál es tu opinión?
  • ¿Qué argumentos añadirías? Nomofobia
  • ¿Qué argumentos opondrías a los del autor? Móviles sí o no   Ventajas e inconvenientes
  • ¿Puedes relacionar el texto, su tema principal, con otros textos, noticias… que conozcas? Texto semejante.
  •  Teniendo en cuenta la intención del autor, ¿crees que ha sido eficaz?
  •  ¿Cómo concluyes tu análisis, tu comentario?


lunes, 15 de febrero de 2016

LA VIDA DE ANDRÉS HURTADO




 
Ya la ciencia para vosotros no es una institución con un fin humano, ya es algo más; la habéis convertido en ídolo. (…) Yo en el fondo estoy convencido de que la verdad en bloque es mala para la vida. Esa anomalía de la naturaleza que se llama la vida necesita estar basada en el capricho, quizá en la mentira. (…) La voluntad, el deseo de vivir, es tan fuerte en el animal como en el hombre. En el hombre es mayor la comprensión. A más comprender, corresponde menos desear. (…) El hombre, cuya necesidad es conocer, es como la mariposa que rompe la crisálida para morir. El individuo sano, vivo, fuerte, no ve las cosas como son, porque no le conviene. (…) El instinto vital necesita de la ficción para afirmarse. La ciencia entonces, el instinto de crítica, el instinto de averiguación, debe encontrar una verdad: la cantidad de mentira que es necesaria para la vida.

Con estas palabras, el profesor Iturrioz trata de convencer al joven Andrés Hurtado, de que es mejor vivir una vida plena y despreocupada,, sumidos en una ignorancia inocente, que vivir atormentandos por la búsqueda de una verdad que puede hacernos daño y cuyo descubrimiento no nos hará más felices. La parábola del árbol de la vida y el árbol de la ciencia, se presenta como ejemplo ilustrativo de esta teoría, de resonancias unamunescas y que, por otra parte no parece convencer al joven Andrés, un espíritu científico cuya meta debe ser siempre acabar con la ignorancia y la estulticia.

En el centro del paraíso había dos árboles, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. El árbol de la vida era inmenso, frondoso, y, según algunos santos padres, daba la inmortalidad. El árbol de la ciencia no se dice cómo era; probablemente sería mezquino y triste. ¿Y tú sabes lo que le dijo Dios a Adán? (…): Puedes comer todos los frutos del jardín; pero cuidado con el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el día que tú comas su fruto morirás de muerte. Y Dios, seguramente, añadió: Comed del árbol de la vida, sed bestias, sed cerdos, sed egoístas, revolcaos por el suelo alegremente; pero no comáis del árbol de la ciencia, porque ese fruto agrio os dará una tendencia a mejorar que os destruirá. 

Fuente:  https://tertuliabms.wordpress.com


jueves, 7 de enero de 2016

DOS POEMAS DE JUAN RAMÓN PARA INICIAR EL AÑO

Créditos

                          EL POETA A CABALLO                                    
¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero a la tarde!
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!

La dulce brisa del río,
olorosa a junco y agua,
le refresca el señorío...
La brisa leve del río.

A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!

Y el corazón se le pierde,
doliente y embalsamado,
en la madreselva verde...
Y el corazón se le pierde.

A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!

Se está la orilla dorando.
El último pensamiento
del sol la deja soñando...
Se está la orilla dorando.

¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero, a la tarde!
A caballo va el poeta...
¡Qué tranquilidad violeta!

                                                   Baladas de primavera (1910)


1. Organización de ideas (partes y tipo de estructura).
2. Tema y resumen.
3. Comentario crítico (extensión mínima 30 líneas).

Para realizar el poema os recomiendo este enlace.


Primavera amarilla

Abril venía, lleno
todo de flores amarillas:
amarillo el arroyo,
amarillo el vallado, la colina,
el cementerio de los niños,
el huerto aquel, donde el amor vivía.

El sol ungía de amarillo el mundo,
con sus luces caídas;
¡ay, por los lirios áureos,
el agua de oro, tibia;
las amarillas mariposas
sobre las rosas amarillas!

Guirnaldas amarillas escalaban
los árboles; ¡el día
era una gracia perfumada de oro,
en un dorado despertar de vida!
Entre los huesos de los muertos
abría Dios sus manos amarillas. 
                                                                                         Poemas mágicos y dolientes  (1911)

1. Organización de ideas (partes y tipo de estructura).
2. Tema y resumen.
3. Comentario crítico (extensión mínima 30 líneas).

Material complementario:
  1. El paisaje en Juan Ramón Jiménez 
  2. El color amarillo en Juan Ramón Jiménez

domingo, 13 de diciembre de 2015

"LA CARBONERILLA QUEMADA " DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

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Créditos
LA CARBONERILLA QUEMADA

En la siesta de julio, ascua violenta y ciega,
prendió el horno las ropas de la niña. La arena
quemaba cual con fiebre; dolían las cigarras;
el cielo era igual que de plata calcinada.

...Con la tarde, volvió –¡anda, potro!– la madre.
El pinar se reía. El cielo era de esmalte
violeta. La brisa renovaba la vida...

La niña, rosa y negra, moría en carne viva.
Todo le lastimaba. El roce de los besos,
el roce de los ojos, el aire alegre y bello:
— «Mare, me jeché arena zobre la quemaúra.
Te yamé, te yamé dejde er camino... ¡Nunca
ejtubo ejto tan zolo! Laj yama me comían,
mare, y yo te yamaba, y tú nunca benía!»

Por el camino –¡largo! –, sobre el potrillo rojo,
murió la niña. Abiertos, espantados, sus ojos
eran como raíces secas de las estrellas.
La brisa jugueteaba, ensombrecida y fresca.
Corría el agua por el lado del camino.
Ondulaba la yerba. Trotaban los pollinos,
oyendo ya los gritos de los niños del pueblo...

Dios estaba bañándose en su azul de luceros.


JUAN RAMÓN JIMÉNEZ, Historias [para niños sin corazón]

Iniciamos con este poema los comentarios centrados en la obra poética de Juan Ramón Jiménez. El texto que presentamos pertenece al examen de reserva de la convocatoria de junio (2013). El comentario procede del blog "Manojitos de mirra".

1. Señale y explique la organización de las ideas contenidas en el texto. (Puntuación máxima: 1.5 puntos).
El texto es un poema completo de Juan Ramón Jiménez, de gran intensidad lírica basada en una breve y trágica historia, de ahí que podamos decir que presenta una estructura lineal o cronológica propia de los textos narrativos. Así, pues, el texto se divide en tres partes: Presentación, Nudo y Desenlace.

PRIMERA PARTE: PRESENTACIÓN. Primera Estrofa (versos 1-4)
- Personaje principal: una niña.
- Localización espacio-temporal: verano muy caluroso en el campo (espacio abierto).
- Inicio del problema o suceso que da pie al nudo: la niña se ha quemado al prender sus ropas.
- Causa: La chica trabaja de carbonera (lo sabemos por el título).


SEGUNDA PARTE: NUDO. Segunda y tercera estrofas (versos 5-14).
- La madre de la carbonerilla aparece montada en un potro, y se la lleva moribunda al pueblo, en un camino que se hace largo.
- La niña se dirige a ella en acento andaluz occidental, expresándole la angustia que había pasado esperándola mientras trataba de sobreponerse a las graves quemaduras que ha sufrido.


TERCERA PARTE: DESENLACE. Cuarta y quinta estrofas (versos 15-22).
- La niña muere antes de llegar al pueblo.
- La vida sigue, bella y bulliciosa, pero la niña ha muerto: ya está con Dios. 

2. a. Indique el tema del texto. (Puntuación máxima: 0.5 puntos).
a) Aséptico: Muerte de un niña carbonera tras quemarse en un accidente.
b) Lírico: Manifestación lírica del dolor y la soledad de una niña carbonera tras accidente trágico. 


2. b. Resuma el texto. (Puntuación máxima: 1 punto).
 Una niña que ejerce de carbonera sufre un accidente al prender sus ropas y se quema. En soledad, sufre el dolor físico producido por las quemaduras, en pleno verano andaluz, y el emocional, mientras el alrededor continúa bello y bullicioso, espléndidamente alegre y vivo. La madre, montada en un potro, no llega a tiempo para salvarla: muere antes de llegar al pueblo. Todo siempre desde dos puntos de vista: el de una voz poética, que parece portavoz de la naturaleza y de los sentimientos que suscitan esta dramática situación, y el de la propia niña, sufriente y moribunda.
  


3. Comentario crítico del contenido del texto (Puntuación máxima: 3 puntos).

La carbonerilla quemada es un poema de Juan Ramón Jiménez, uno de los mayores exponentes de la poesía española de todos los tiempos. Máximo representante del Modernismo poético en España, su producción lírica fue tanto extensa como intensa, de modo que no solo escribió mucho, sino asimismo con un grado de perfección formal y estética sin parangón, tanto que consigue una evolución personalísima que le lleva del Modernismo elegante y preciosista al endiosamiento creador y con un grado mayor de abstracción, y siempre con un poderoso y personalísimo estilo.
Juan Ramón Jiménez es, además de por su poesía, conocido internacionalmente por su obra lírica en prosa Platero y yo, libro para niños que llega a todos los públicos, transido de ternura y vida, trasunto de vivencias y experiencias del propio autor. El moguereño, además, redescubre y promociona a Bécquer, traduce obras del inglés al español (especialmente a Tagore) e influye notablemente en la vida cultural e intelectual de la España de principios de siglo XX. Su sensibilidad hacia los niños se manifiesta no solo en la obra de Platero y yo, sino asimismo en el recuerdo idílico de su infancia, cuyo mundo rehace en su poesía, y en su labor para amparar huérfanos y niños desvalidos durante el tiempo que estuvo en Madrid en plena Guerra Civil; lo que contrasta con que no pudieran tener hijos su esposa Zenobia Camprubí y él. En el poema La carbonerilla quemada vamos a encontrar estos elementos, modernismo, naturaleza andaluza e infancia, juntos, en un poema de un lado reconocible como juanramoniano, pero de otro un tanto atípico.
El poema es atípico en Juan Ramón Jiménez por diversos motivos. Desde luego, La carbonerilla quemada no sería un poema-tipo que escoger para ejemplificar, si es que eso se puede, la poesía del andaluz. Para empezar, siendo un texto intensamente lírico, adopta la forma de una narración en verso. En realidad, existen versos eminentemente líricos, sobre todo en la personal descripción del paisaje (por ejemplo, los versos 6 y 7: El pinar se reía. El cielo era de esmalte / violeta. La brisa renovaba la vida...), pero lo cierto es que, en general, la voz poética nos está contando una historia (narración) con una postura lírica, desde una visión poética.
Nos está contando una historia, porque desde el principio nos sitúa en un espacio y un tiempo donde suceden unos hechos: el primer enunciado del texto, compuesto de menos de dos versos, nos sitúa en un verano tórrido, junto a un horno, y nos da brevemente cuenta de que las ropas de la carbonera, que es una niña, se han quemado. Es una auténtica presentación de una narración. El resto de la estrofa se recrea en la naturaleza que, por otra parte, como ya hicieran los románticos, es reflejo del sentir y el dolor de la propia niña. Toda la primera estrofa es una distorsión o mezcla unísona entre la naturaleza y el alrededor y el suceso acaecido a la chiquilla: la arena quemaba, el verano era tórrido, en plena hora de la siesta, hasta el dolor, y esto no es otra cosa, a la vez, que el dolor y el calor extremo que sufre la niña al quemarse. El sonido de las chicharras, insecto asociado al calor y el verano, pero asimismo al de una brevísima vida (es un tanto un presagio), duelen, porque es el sonido que escucha la niña mientras se duele de sus gravísimas y dolorosísimas heridas.

Por esta visión, por cómo se cuentan los hechos y por lo que se omite, no podemos dejar de decir que el poema es lírico sin paliativos, por más que aparezca una historia, y que el elemento central sea un "personaje" (la niña) y su sufrimiento. No hay narrador, hay voz poética que nos da la visión lírica de unos hechos. Belleza y sentimiento trágico y dolido son los elementos centrales del texto, y además en consonancia.
El carácter narrativo del poema se manifiesta en que podemos contar narrativamente lo que ha sucedido. En pleno verano andaluz, a la hora de la siesta, una niña trabaja de carbonera en un horno, una infancia, por cierto, que contrasta notablemente con la propia infancia de Juan Ramón, sin necesidades, llena de luz y experiencias reposadas y positivas que él transforma en dulcemente melancólicas. Aquí, el personaje principal es una niña que debe estar trabajando, una infancia negra como el propio carbón que maneja. Y la fatalidad aparece: las ropas de la niña se prenden y sufre quemaduras a la postre mortales. Sucede, entonces, una de las mayores paradojas, no de la literatura, sino de la vida misma, pues encontramos juntos trabajo, dolor inmenso, sufrimiento en soledad y muerte junto a infancia, inocencia, niña que clama por su madre.
La madre acude tarde, probablemente porque tardan en avisarla, porque los caminos son difíciles, porque el caballo va lento o, quién sabe, y esto es lo más seguro, porque la madre es ignorante de todo y es cuando va a recogerla cuando la encuentra tratando de sobreponerse a quemaduras intensas. Lo cierto es que estas son de tal calibre que hasta los propios besos de su madre, que imaginamos rota de dolor, besos tardíos, le hacen daño, cualquier roce produce dolor en la chiquilla. Su madre trata de llevarla al pueblo, pero no consigue alcanzarlo a tiempo. Antes de llegar, la niña expone, con característico acento andaluz occidental, y con la inocencia de un niño que explica lo que los adultos ya saben como si no lo supieran, toda su experiencia de dolor: que trató de apagar sus quemaduras con arena sin éxito, casi excusándose; que la llamaba y no aparecía por ninguna parte; que las llamas la envolvían; y sin apenas usos de adjetivos y sintagmas valorativos, y solo a través de estas sencillas palabras, podemos comprender racional y emotivamente lo que le pasó y sufrió esta niña y lo que en realidad oía e interpretaba esa madre. Una circunstancia absolutamente intolerable e insoportable para cualquier ser humano con una pizca de sensibilidad: el dolor y el sufrimiento mortal de un niño, y cuánto más difícil si es tu propio hijo.
La niña muere antes de llegar al pueblo.
Y si ya es terrible este hecho, a poco de pensarlo, Juan Ramón nos lo hace vivir con mayor emoción a través de elementos de contraste: el alrededor parece insolentemente indiferente (brisa agradable, crepúsculo bello, niños jugando, ...) y la chica muere un poco antes de llegar al pueblo, lo que acrecienta, seguro, el dolor de la madre, que por poco consigue llegar a tiempo.
Por la extensión, su cierto carácter narrativo que acabamos de comentar, el tono y otros elementos, cabría decir que este poema nos recuerda un tanto a los romances, que desde la Edad Media hasta nuestros días se cultivan en español y que tan presentes están en nuestra tradición poética. Sin embargo, el poema no es un romance.
Por otro lado, la preponderancia de lo lírico sobre lo narrativo se acentúa al quedar difusos los detalles. No conocemos el nombre de la niña, su profesión la sabemos por el título, no sabemos el nombre del pueblo y el texto está centrado en los momentos más sentidos de la historia. En definitiva, hay de trasfondo una historia que no se desarrolla en un argumento, que, en el fondo, es lo que diferencia al género lírico del narrativo y el dramático. 

Este poema es un poema de contrastes. Están por todas partes. Ya hemos hecho alusión a la aparición de cierta narrativa difusa en la preponderancia lírica, y a la paradoja de asociar muerte y sufrimiento con infancia. Pero hay muchas más. Por ejemplo, encontramos preciosismo y belleza propia del Modernismo, con un crepúsculo de atardecer violeta incluido, en los que tan bien se manejaba Juan Ramón Jiménez, pero asimismo hay intensidad emocional y tragedia física y sentimental al presentarnos el horror contenido de una niña que agoniza y muere. Pero, en lugar de mostrarnos a la madre llorando mientras intenta salvarla (solo se sugiere que la besa al encontrarla, y esos besos le duelen, pues la chiquilla se encuentra en carne viva), el mayor contraste es la insolente indolencia de la naturaleza y la vida, que se nos hace insoportable al saber del sufrimiento de la chiquilla: brisa suave, pinos que ríen (personificación), niños a los que se les escucha jugar alegres. Estos momentos dulces y agradables de la vida circundante son expresados con recursos propios del Modernismo poético, predominando las sensaciones, especialmente visuales y sonoras, pero también el tacto. El contraste se da en que esta exquisitez de la naturaleza y también de sentimientos puros (los besos de la madre) agreden a la niña herida, tales son sus quemaduras. Juan Ramón, además, se vale de ellos, como cuando califica a la niña de rosa y negra, con adjetivación de color que transmite algo tan poco Modernista como la carne infantil tiznada del carbón, en primera instancia, y la carne viva, todo su cuerpo hecho herida, y las quemaduras negras en su cuerpecito, en segunda. Esto está escrito con toda la intención por parte del poeta, quien aprovecha incluso los recursos poéticos (Modernismo y exquisitez junto con llaneza de la expresión oral y viveza radical propia del Romanticismo y tradiciones anteriores; verso culto y rima asonante; etc.).
De otra parte, es de reseñar (y esto vuelve a ser un contraste con los elementos preciosistas del Modernismo) el hecho de que no solo reproduce en estilo directo las palabras de la niña, sino que intenta plasmar el acento andaluz, acudiendo a la j implosiva (a final de sílaba) para representar la aspiración de la s y a la z para marcar el ceceo propio de las zonas rurales de provincias andaluzas occidentales como Huelva, Sevilla o Cádiz, e incluso a grafías innecesarias, como la y por la ll o la b por la v, irrelevantes en lo que hace a la pronunciación.

0tro recurso es el doble o triple plano interpretativo. Ya aparece en el primer verso, que ponemos de ejemplo y fácilmente se encontrará en el resto del poema: En la siesta de julio, ascua violenta y ciega, se describe mediante esta metáfora la hora más calurosa del verano andaluz como un ascua (ardiente) violenta (calor insoportable y dañino) y ciega, como la justicia (es así para todos). Pero en un segundo plano interpretativo nos anticipa y también se refiere al fuego del horno sobre la niña: un calor inmenso, virulento y tan ciego que agrede a una inocente niña. Se aplica a ambas realidades. O, en esa misma "estrofa", cuando se dice, ahora con un símil, que la arena quemaba cual con fuego, se dice porque es así (la arena está muy caliente) pero al tiempo nos ilustra y apunta a aquello a lo que se referirá la niña: que trata de apagar los fuegos que la agreden revolcándose en la arena, doliéndole toda su piel y carne viva por ello, y siendo ahora la fiebre una clara imagen del sufrimiento de la niña y una sensación muy ilustrativa pero a un tiempo tan contraria a la sensibilidad modernista. Pero sensación clara y puesta al vivo. Y esto son solo dos sencillos ejemplos de un poema complejo y con muchas opciones interpretativas por desvelar.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LOS TEMAS DE LA POESÍA DE MACHADO




Los temas principales de la poesía de Antonio Machado son los característicos de su tiempo, el Modernismo, y de la Literatura del Siglo XX:

1. El problema existencial.- 
a. Sentido de la vida. b. Melancolía y tristeza.
c. El paso del tiempo y la muerte.
d. La angustia de vivir.
e. El problema amoroso (su ausencia).
f. La ética, el comportamiento vital.

2. El problema social. El problema de España. 
a. Castilla de la muerte. Visión negativa del paisaje castellano y las gentes que lo pueblan. Castilla como símbolo de decadencia.
b. La cuestión política. Pasado, presente y futuro de España.

3. El problema religioso. 
a. Búsqueda de Dios para dar sentido a la vida: “Siempre buscando a Dios entre la niebla”.
b. Su concepto religioso choca con el tradicional: La Saeta.

4. El problema literario.
a. La función del poeta.
b. El proceso de creación.

Antonio Machado somete desde sus inicios poéticos su estilo a un proceso de depuración en busca de la esencialidad, hecho que explica que partiendo del Modernismo Canónico esteticista llegue a una poesía sencilla, breve y concisa.